Liberalismo contra conservadurismo en el siglo XIX: Congreso de Viena y revoluciones liberales
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Después de la caída de Napoleón, Europa vivió una larga lucha entre dos fuerzas: los liberales, que querían constituciones, libertades y soberanía popular, y los conservadores, que querían restaurar el absolutismo y el orden anterior a la Revolución francesa. Esta tensión marcó la primera mitad del siglo XIX en Europa y en América.
Dos ideologías enfrentadas
| Liberalismo | Conservadurismo | |
|---|---|---|
| Quiénes lo apoyan | Burguesía, intelectuales, profesionistas | Monarcas, nobleza, alto clero |
| Forma de gobierno | Monarquía constitucional o república | Monarquía absoluta |
| Poder | Soberanía popular, división de poderes | Derecho divino de los reyes |
| Valores | Libertad, igualdad ante la ley, progreso | Tradición, orden, autoridad, religión |
| Economía | Libre mercado | Privilegios y propiedad tradicional |
El Congreso de Viena (1814-1815) y la Restauración
Las potencias que derrotaron a Napoleón (Austria, Rusia, Prusia e Inglaterra) se reunieron en Viena para reorganizar Europa. Lo dirigió el canciller austriaco Klemens von Metternich, gran defensor del conservadurismo. Sus principios fueron:
- Legitimidad: devolver el trono a los monarcas destronados por la Revolución y Napoleón. Así volvieron los Borbones a Francia (Luis XVIII) y a España (Fernando VII).
- Compensación: repartir territorios entre los vencedores como pago por sus pérdidas.
- Equilibrio de poder: evitar que una sola nación fuera tan fuerte que amenazara a las demás.
Además se creó la Santa Alianza (1815), propuesta por el zar de Rusia e integrada por Rusia, Austria y Prusia, para defender el absolutismo y la religión cristiana. Con el Concierto de Europa, las potencias acordaron intervenir militarmente en cualquier país donde estallara una revolución liberal. La influencia de Metternich duró hasta 1848.
Las revoluciones liberales
A pesar de la Restauración, los liberales y nacionalistas se levantaron una y otra vez. Hubo tres grandes oleadas:
Oleada de 1820
- España: el general Rafael de Riego obligó a Fernando VII a restablecer la Constitución de Cádiz de 1812 (un ejército francés restauró después el absolutismo).
- Italia: sociedades secretas llamadas carbonarios organizaron rebeliones, que fueron reprimidas.
- Grecia: luchó por su independencia contra el Imperio otomano (turco) desde 1821 y la logró en 1830.
Oleada de 1830
- Francia: la Revolución de julio derrocó a Carlos X, que quería volver al absolutismo; subió al trono Luis Felipe de Orleans, el «rey burgués», con una monarquía constitucional.
- Bélgica: se independizó de Holanda.
Oleada de 1848: la «Primavera de los pueblos»
Revoluciones casi simultáneas en Francia, los Estados alemanes, Austria, Hungría e Italia. Por primera vez participaron con fuerza los obreros.
- Francia: la Revolución de febrero derrocó a Luis Felipe y proclamó la Segunda República con sufragio universal masculino. Luis Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón, fue elegido presidente y en 1852 se proclamó emperador como Napoleón III (Segundo Imperio).
- Metternich tuvo que huir de Austria.
- Ese mismo año, Marx y Engels publicaron el Manifiesto del Partido Comunista.
Aunque muchas fueron reprimidas, estas revoluciones debilitaron el absolutismo.
Inglaterra: reformas sin revolución
Inglaterra evitó las revoluciones mediante reformas graduales impulsadas por los whigs (liberales):
- La Ley de Reforma de 1832 amplió el derecho al voto a la clase media urbana.
- La abolición de la esclavitud en el Imperio británico (1833).
- Apoyo a la educación, reforma del código penal y primeras leyes de protección a los trabajadores en las fábricas.
- El movimiento cartista (1838-1848) pidió el sufragio universal masculino.
América en el siglo XIX
Las nuevas naciones latinoamericanas vivieron décadas de guerras civiles entre liberales (federalistas, partidarios de separar la Iglesia y el Estado) y conservadores (centralistas, defensores de los privilegios de la Iglesia y del ejército). En México, este conflicto llegó a su punto culminante con la Guerra de Reforma (1858-1861) y el Segundo Imperio.
En 1823, el presidente estadounidense James Monroe proclamó la Doctrina Monroe («América para los americanos»): Estados Unidos no aceptaría que las potencias europeas de la Santa Alianza intentaran reconquistar sus antiguas colonias americanas. En la práctica, también sirvió para justificar la influencia estadounidense en el continente.
Comprueba lo aprendido
1. ¿Qué buscaba el Congreso de Viena?
Restaurar el absolutismo y el orden anterior a la Revolución francesa, devolver el trono a los reyes depuestos y mantener el equilibrio entre las potencias.
2. ¿Qué ideal representa al conservadurismo: la libertad, el absolutismo, la sociedad civil o la república?
El absolutismo.
3. ¿Qué principio orienta al pensamiento liberal del siglo XIX?
La división de poderes, junto con la soberanía popular y las libertades individuales.
Practica con los ejercicios resueltos de esta unidad:
Ejercicios de liberalismo, socialismo y nacionalismo
Referencias
- Hobsbawm, E. (2009). La era de la revolución, 1789-1848. Crítica.
- Appendini, I. y Zavala, S. (1984). Historia universal moderna y contemporánea. Porrúa.
- Colegio Nacional de Matemáticas. Guía práctica para el examen de ingreso a la universidad. Pearson Educación (temario de referencia).


