«La sangre de las plantas», de Lorena Rojas: resumen, análisis y la violencia vista por una niña
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Dos niñas juegan a romper los tallos de una planta que suelta un jugo morado y espeso. «Mira, las plantas también sangran», dice Karla, y luego llora: «Mamá a veces sangra. Yo también, pero duele». «La sangre de las plantas», de Lorena Rojas, es un cuento sobre la violencia familiar contado desde la mirada de una niña que entiende más de lo que puede explicar.
En tu libro: el cuento está en las páginas 148 a 151 de Múltiples lenguajes. Segundo grado (SEP), ilustrado por Mariana Reyes Santiago.
Resumen
- La narradora recuerda la casa azul a la salida de un pueblo donde vivió de niña: un patio con una buganvilia, su primer cuarto propio y el paso nocturno de un tren de carga que ya no llevaba pasajeros a Tampico.
- Al lado vive Karla, una niña de su edad, delgada «y casi transparente», con ojos muy oscuros. Su mamá, doña Mari, vende tacos rojos de noche; su papá se emborracha con otros señores en la vulcanizadora de la esquina.
- Las niñas juegan juntas: Karla le enseña a sacar enteros los «pasteles de lodo» de la tierra seca. Un día cortan una planta del patio que suelta un líquido morado. Karla dice que las plantas sangran y, llorando, confiesa que su mamá y ella también sangran.
- Esa noche, la narradora oye gritar a doña Mari. Desde la ventana ve al vecino golpearla en la calle mientras los vecinos miran en silencio detrás de las cortinas.
- Su papá sale, dispara al aire y amenaza con llamar a la policía. El vecino suelta a Mari.
- La niña vuelve a la cama y sueña con puños, truenos y con los ojos de Karla repitiendo: «¡las plantas también sangran!». Llora hasta despertar.
Análisis
Una narradora adulta que recuerda su infancia
La narradora cuenta en primera persona y en pasado: es una adulta que recuerda. Pero conserva la mirada de la niña que fue. Por eso describe la violencia con imágenes infantiles: la pelea le parece «un juego, uno muy raro», como el de los globos que se revientan.
El símbolo de la planta
El jugo morado de la planta es el símbolo central. Karla lo llama sangre, y la narradora termina viendo a doña Mari como una planta: «se doblaba como los tallos cuando intentábamos arrancarlos». La metáfora permite hablar de algo terrible sin describirlo con crudeza, y muestra cómo una niña intenta entender lo que no tiene palabras.
Lo que se dice sin decir
Karla no explica qué le pasa: solo dice «Mamá a veces sangra. Yo también, pero duele». El cuento confía en que el lector entienda. Esa sugerencia hace más fuerte el impacto.
El silencio de los vecinos
Los vecinos miran «como gatos parados en las bardas», en silencio, detrás de las cortinas. El cuento señala un problema real: muchas veces la violencia familiar ocurre a la vista de todos y nadie interviene. El papá de la narradora rompe ese silencio.
Nota: en el cuento, el padre detiene la agresión disparando al aire. Es una reacción del personaje en la ficción; en la vida real, las armas ponen en más peligro a todos. Lo seguro es llamar al 911 y buscar ayuda.
Ambiente
El tren que pasa «como un fantasma», la lluvia furiosa, la casa fría y oscura: todo crea una atmósfera lenta y pesada, «espesa como la sangre de las plantas», como dice la primera frase.
Si vives o conoces una situación de violencia
La violencia en la familia no es normal ni es culpa de quien la sufre. Si tú, una amiga o un amigo están en esa situación:
- Cuéntalo a un adulto de confianza: un maestro, la orientadora de tu escuela, un familiar.
- En una emergencia, llama al 911.
- La Red Nacional de Refugios atiende las 24 horas en el 800 822 4460.
Comprensión
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¿Quién narra la historia? → Una mujer que recuerda cuando era niña
¿Qué descubren las niñas al cortar la planta? → Que suelta un líquido morado y espeso
¿Qué hacen los vecinos durante la agresión? → Miran en silencio detrás de las cortinas
Relaciona cada elemento con su significado
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| El jugo de la planta | La sangre y el dolor que no se nombra |
| Los ojos de gato | Los vecinos que miran sin intervenir |
| El tren fantasma | El paso lento y triste del tiempo |
| El juego de los globos | La forma en que una niña intenta entender la violencia |
Comprueba lo aprendido
1. ¿Qué quiere decir Karla con «Mamá a veces sangra. Yo también, pero duele»?
Que su mamá y ella sufren violencia en su casa. Karla no lo dice directamente, pero relaciona el jugo de la planta con la sangre de las heridas.
2. ¿Por qué la autora usa la metáfora de la planta en lugar de describir la violencia directamente?
Porque así la historia se cuenta desde la mirada de una niña, que busca imágenes conocidas para entender algo terrible. La metáfora transmite el dolor con fuerza sin necesidad de detalles crueles.
3. ¿Qué crítica hace el cuento sobre la comunidad?
Señala el silencio de los vecinos, que ven la agresión y no hacen nada. Invita a reflexionar sobre la responsabilidad de no ignorar la violencia y de buscar ayuda.
Practica con los ejercicios de esta unidad:
Ejercicios de Literatura de Múltiples lenguajes 2
Tema relacionado: Los celos no son amor: violencia en el noviazgo.
Referencias
- Secretaría de Educación Pública (2025). Colección Sk’asolil. Múltiples lenguajes. Segundo grado. SEP, pp. 148-151.
- UNICEF México (2019). Panorama estadístico de la violencia contra niñas, niños y adolescentes en México. UNICEF.


